● Los daños hechos a propósito por tu parte o por otra persona a la que le hayas dejado el objeto asegurado. ● Los “hurtos”, que son sustracciones sin violencia ni intimidación. Aquí puedes leer más sobre la diferencia entre robo y hurto. ● El extravío o la simple desaparición del objeto asegurado. ● Nada que no sea el objeto asegurado. Tampoco los accesorios: cargadores, fundas, sistemas de manos libres, tarjetas complementarias, etc ● Cualquier software, aplicación, contenido o datos de carácter personal que tuvieras instalado en el objeto asegurado y que no formen parte del paquete originalmente instalado por el fabricante. ● Cualquier avería que no esté causada por un daño cubierto. ● Cualquier daño estético que no impida el funcionamiento normal del aparato como arañazos en la pantalla, raspaduras, falta de pintura, etc. ● Los daños propios del uso del aparato como la acción del Sol, la humedad, oxidación o corrosión. ● Cualquier daño o defecto que ya existiera antes de contratar el seguro, así como aquellos de los que deba responder el fabricante o distribuidor. ● Los daños causados por reparaciones realizadas por ti o por un servicio técnico no autorizado por nosotros. ● Los daños causados por programas o aplicaciones maliciosas o por dispositivos de almacenamiento externos o virus informáticos.